Día de Muertos en Huixcolotla: El papel picado mexicano que trasciende fronteras
Artesanos de San Salvador Huixcolotla mantienen viva la tradición del papel picado con demanda internacional
En San Salvador Huixcolotla, Puebla, artesanos continúan elaborando de manera artesanal el papel picado, una tradición que data desde finales del siglo XIX y que se ha convertido en un símbolo fundamental para la celebración del Día de Muertos en México. A pocos días del 1 de noviembre, la demanda de estas coloridas láminas perforadas aumenta no solo en México, sino también en países como España, Estados Unidos, Italia, Corea y Japón. Esta práctica artesanal, que involucra técnicas manuales transmitidas de generación en generación, representa tanto un patrimonio cultural como una importante fuente de empleo para la comunidad.
Orígenes y elaboración artesanal del papel picado
El papel picado tiene sus raíces en las haciendas de Huixcolotla, donde campesinos inspirados en antiguas tradiciones mesoamericanas cortaban dibujos geométricos en papel amate, un material elaborado con corteza de árbol desde tiempos prehispánicos.
Con la llegada del papel de seda —conocido también como papel de China— a mediados del siglo XIX, la técnica se sofisticó, dando paso a las láminas multicolores que hoy adornan altares y calles durante las festividades. Actualmente, aunque existen tecnologías como cortadoras láser, la mayoría de los artesanos prefieren mantener el proceso manual para preservar la esencia y valor cultural del producto.
Miguel Reynoso, artesano con 40 años de experiencia, comenta:
“Nos produce satisfacción que la artesanía hecha aquí se conozca en otros países y que le den valor a lo hecho a mano”.
La tradición frente a los retos modernos
Aunque la elaboración manual es el corazón de esta tradición, los artesanos reconocen la amenaza que representa la producción industrializada. Mari Reynoso, parte de la siguiente generación de artesanos, señala que la temporada alta ocurre justo antes del Día de Muertos, cuando se reciben pedidos para decorar casas, plazas y eventos especiales como bautizos o quinceañeras.
La diversificación de colores, desde el verde limón hasta el cempasúchil, responde a las demandas de los clientes, mientras que la incorporación de diseños personalizados ha permitido a los artesanos adaptarse a los mercados contemporáneos. Sin embargo, el desafío radica en no perder el valor cultural y artesanal frente a la producción masiva.
Papel picado: patrimonio cultural y motor económico
El papel picado de San Salvador Huixcolotla fue declarado Patrimonio Cultural del Estado de Puebla en 1998, reconocimiento que subraya su importancia histórica y artística. Más allá de su función decorativa, esta artesanía articula identidad comunitaria y transmisión de conocimientos, además de sostener la economía local.
El proceso completo, desde la fabricación del papel hasta la creación de los cinceles utilizados para los cortes, se realiza en el mismo pueblo, lo que fortalece la actividad económica regional. Artesanos como Roberto Carlos, con 34 años, enfatizan la precisión y delicadeza necesarias para lograr diseños complejos, como calaveras o motivos tradicionales, que requieren evitar cualquier daño en el papel.
Para conocer más sobre la importancia del patrimonio cultural en México, puedes consultar el portal oficial del gobierno mexicano.
La tradición del papel picado en Huixcolotla no solo enriquece las celebraciones mexicanas del Día de Muertos, sino que también muestra cómo una expresión artesanal puede adaptarse y trascender en un mundo globalizado, manteniendo vivo un legado cultural invaluable.
Fuente De La Imagen:https://www.excelsior.com.mx/nacional/papel-picado-mexicano-san-salvador-huixcolotla





